FBL-WC2010-MEX-HON

Desde que miré la alineación que Reinaldo Rueda mandó al campo para el ya lejano México -  Honduras del 9 de septiembre, analicé la idea que tenía el seleccionador de la Bicolor.

Era evidente que la inclusión de dos volantes de más oficio (que ayudan más en la marcación) como Danilo Turcios  y Ramón Núñez era para una doble función tomando en cuenta que los mexicanos al estar en casa iban a procurar mantener el balón en su poder, eso claro está para poder haber estado más cerca del gol.

Sabía que no iba a ser un partido fácil por lo buenos que son los mexicanos con el balón en los pies. Pero al ver el regular desempeño que estaban realizando Turcios y Núñez, encargados de la salida y generación de ataque de Honduras, no me explico como Rueda no metió casi de inmediato a Rambo de León, si es un jugador que lanza el equipo al ataque, si le piden tener el balón, lo hace a la perfección.

¿Cuál es el pecado de Rambo? No comprendo, en realidad, si ese juego estaba en un momento crítico apto para quizás el mejor jugador de Honduras con el balón en los pies, por qué no fue incluido. ¿Estará pagando el ser uno de los jugadores más amados por la afición hondureña?. Rueda se molestó en el juego ante Trinidad porque la hinchada catracha pedía a gritos a Rambo. “Esta Selección no es de individualidades”, dijo un molesto técnico nacional.

A la Selección la amamos todos, la queremos todos y verla en un Mundial es el deseo de la mayoría. Pero el señor Rueda tiene que comprender que no tiene que decirle a la afición qué decir, qué gritar… el hincha es dueño de sus sentimientos y si quieren a Rambo, lo piden. Incluso el volante del Torino estaba calentando, pero por esa situación no lo incluyó.

Quizás el ser amado por el pueblo como el mismo Rambo lo dijo en su Facebook, es el gran pecado que está pagando Julio César. Sé y estoy consciente que a estas alturas todos tenemos que remar para el mismo lado, pero Rueda quiere hacerlo al contrario de donde lo hace la gente. Está claro que no se puede ni debe complacer todo lo que los hinchas y la prensa deportiva quiere, pero creo que se tiene que razonar más y él es el profesional, quizás sabe que hacer, pero hasta el menos informado, sabe que como estaba la situación en el juego del 9, Rambo tenía que ingresar lo más pronto posible.

En Colombia, un periodista radial de cierta experiencia, me explicó que a Rueda lo habían criticado duramente en la eliminatoria que quedó al margen con la selección cafetera por lo tardío y equivocados que hacía los cambios. Incluso los técnicos más reconocidos lo decían.

Es cierto, era una derrota casi presupuestada, pero en esta eliminatoria hay que buscar arrancar los máximos puntos posibles. Estamos a 90 minutos del tan ansiado Mundial al que no asistimos hace casi 28 años y una mala decisión podría rompernos ese sueño y hacernos caer de esa nube. Así que don Reinaldo, tiene que tomar las mejores decisiones en estos últimos minutos de disputa mundialista para que pueda convertirse en un héroe nacional.

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