Estoy, muy, pero muy feliz de que Honduras haya logrado el pase a la hexagonal clasificatoria al Mundial de Sudáfrica 2010. Me encuentro contento y muy optimista, tengo una gran fe que podremos lograr la tan ansiada clasificación al Mundial de Sudáfrica.

Pasamos en primer lugar de grupo, a mi juicio y el de muchos el más difícil de los tres en la etapa semifinal. Superamos a México, Jamaica y Canadá con altura y logramos compactar un equipo que puede hacerle frente a partidos complicados.

Tenemos un equipo con jugadores difíciles de encontrar en el área. Un David Suazo pretendido por el Real Madrid, un Wilson Palacios que maravilla en el Wigan, Maynor Figueroa hace lo propio en el mismo equipo del “Mago”, un Carlo Costly que mete mucho peligro, un Amado Guevara que recupera a pasos agigantados su nivel y un plantel de jugadores con un gran corazón, entrega y ganas de defender la camisa patria.

Critiqué fuertemente a Reinaldo Rueda por su negativa en convocar a Rambo de León, mucho más porque dijo que no lo hizo porque no se encontraba en su nivel. Rueda tiene que ser consciente y darse cuenta que si no lo llamó no es por eso. No me gustan las mentiras, quizás es por eso que me molestó mucho esa actitud.

Nunca dije que sin Rambo no podíamos ganar, pero indudablemente nos resta posibilidades de definir un encuentro sin él en la cancha. Ahora no espero, ni le puedo pedir a Rueda que lo haga, él es nuestro seleccionador y en las manos suyas está la ilusión dekl pueblo hondureño y cómo periodista lo único que puedo hacer es señalar lo que considero son sus errores y transmitir lo que piensa él y los seleccionados.

Pero ahora me resta decirle a los lectores que tenemos que unirnos y dejar todo eso atrás, mostrarle nuestro máximo respaldo a Rueda y al final todos celebraremos. Tanto los jugadores como el cuerpo técnico, la prensa deportiva y la afición hondureña.

Sin embargo, por los comentarios de muchos aficionados, veo mucho triunfalismo desmedido, demasiados comentarios diciendo que somos los mejores del mundo, que ya nos podemos enfrentar a cualquier europeo o a Brasil y Argentina. Me parece que tenemos que ser más cautelosos, controlar nuestras emociones, no somos ni siquiera los mejores de la Concacaf, tenemos un buen equipo, con grandes jugadores, pero tenemos que ser conscientes que los demás equipos no son más débiles que nosotros.

Aunque no niego que El Salvador cuenta con un nivel muy inferior al de Honduras, no tenemos que relajarnos y verlos menos, démosles el mérito por estar donde están. No es cierto tampoco que Trinidad es más fácil que cualquiera de los cinco rivales, hagamos memoria no hace mucho.

México es México y no nos creamos mucho sólo porque los sometimos y le ganamos en casa. Costa Rica siempre es complicado y la historia no juega, aún y cuando tengan 50 años de no ganarnos en su propio feudo, pienso que no hay mal que dure 100 años. Y de Estados Unidos que podemos decir, es una de las selecciones más fuertes del área, es más a mi parecer son la nueva potencia de la Concacaf.

Así que por favor, no comencemos a sentirnos grandes, campeones del mundo. Tenemos una selección muy buena y me alegra que nos teman los demás equipos de la Confederación, pero será una hexagonal muy difícil como dice Reinaldo Rueda. Aprovechemos esa emoción para apoyar a la Bicolor en los partidos de local. Seamos cautos y no comencemos a llenar nuestra mente de ilusión, porque en 10 encuentros, cualquier cosa puede pasar.

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