Para mí el deporte es una pasión y el periodismo una vocación. Y para mi suerte, llevo a ambas cosas de la mano y me sirven para llevar una vida digna, llena de satisfacciones gracias a este trabajo con el que Dios me ha bendecido.
Mi vida siempre han sido los deportes, y como buen hondureño el fútbol ha sido mi pan de cada día. Es por eso que me decidí a practicar el periodismo deportivo y aunque no descarto la posibilidad de en algún futuro hacer periodismo en política o noticias generales, me encantaría consolidarme en esta área.
Y es que esto es más limpio, y sobre todo mantenerme lejos de muchos políticos que a veces son hipócritas. En este momento, quiero meterme un poco en esa área sin el ánimo de estar de uno o de otro lado, simplemente a favor de LA DEMOCRACIA Y EL FÚTBOL.
Como hondureño tengo mi criterio y puedo decir que no critico el mandato de Manuel Zelaya Rosales, aunque se que ha cometido muchísimos errores, sin embargo, los malos gobernantes, no son de hoy, sino siempre a lo largo de la historia de Honduras.
Sin embargo, no podría permitir y estar de acuerdo con que llegue alguien con pensamientos dictatoriales a querer remecer la democracia del país y perpetuarse en el poder que es exactamente lo que Mel quería hacer.
Aclaro que no pertenezco a ningún partido ni corriente política, AMO mi país y AMO la democracia, no quisiera tener limitantes para mis sueños, que la vida de los hondureños sea manipulada por una sola persona. No tengo nada en contra de Mel y sus seguidores, pero sí estoy totalmente en contra del continuismo.
En Venezuela el béisbol profesional que es el deporte más fuerte en ese país, es manipulado y dirigido por el gobierno chavista. Los deportes están limitados y la práctica tiene que ser supervisada, y no existe esa libertad que en este momento gozamos los hondureños.
Y todo eso podría ser una copia de lo que el ex gobernante quiere imponer. De eso estoy totalmente en contra, de limitar a nuestros deportistas a una práctica sana.
Sólo espero que Honduras tenga una salida pacífica a estos problemas, que sea como siempre hemos sido los hondureños, que defendamos la democracia y no nos dejemos llevar por ideales falsos que podrían mermarnos de nuestros derechos.
El fútbol es de las pocas cosas limpias que tenemos y no dejemos que se apoderen de él así como de todo el país. Nunca me ha gustado mezclar el fútbol y la política, pero en esta ocasión, uno es consecuencia de lo otro.

Reinaldo Rueda dio el listado de convocados para la Copa de Oro y como siempre sucede en nuestro país, comienzan a desatarse la polémica como en cada ocasión que da los llamados a una convocatoria.
Pueden haber diversas opiniones acerca de los jugadores que llamó Reinaldo Rueda, sin embargo, es el seleccionador nacional quien conoce el entorno y el fondo del trabajo que está realizando.
Nunca se queda bien con nadie y es normal, cada quien tiene su punto de vista desde el ángulo que lo pueda ver (obviamente no es mejor que el de Rueda) y tienen derecho a vertir su opinión, pero pienso que siempre debe ser en el marco del respeto, porque el colombiano me consta que es una persona educada (es por eso que me extrañó su actitud el 10 de junio al retirarse de la conferencia de prense) y lo he tratado personalmente muchas veces, es por eso que creo que hay que tratarlo de esa forma.
Pero así como todos tienen su opinión, yo tengo el mi punto de vista: Hay dos situaciones puntuales de las que quiero hablar. Me parece que la Selección está quizás menospreciando un poco este torneo importante que es quizás uno de los pocos, junto con el de la Copa de Naciones, en el que Honduras puede aspirar a ganarlo, no hablo por los jugadores, sino por las actitudes de algunos miembros del cuerpo técnico que dicen que lo que interesa son las eliminatorias.
Y por otro lado, pienso que tampoco podemos ver de menos el trabajo de los futbolistas que están en esta representación, que si bien es cierto son jugadores con un nivel ostensiblemente menor que el de los seleccionados habituales, tenemos que darles el beneficio de la duda al menos.
Si logran alcanzar un buen lugar en este torneo, surgirá el típico: “Les callamos la boca, muchos no creían en nosotros”, y es valedero, pero es por eso que tenemos que medir un poco nuestros comentarios con relación a los jugadores que están ahí. Que si bien es cierto no son los mejores del país, pienso que sí son los más destacados en el torneo local .
Me gusta la actitud de Allan Lalín al decir que “después de la final voy a hablar de mi futuro”. Es un entusiasta realista, sabe que Honduras tiene el potencial para hacerle frente a su compromiso.
En estos momentos de turbulencia, en los que ya se perdió la calma y muchos aprovechamos el momento para juzgar cosas que ya han pasado, lo menos que tenemos que hacer es ponernos en contra del trabajo de Rueda . Tenemos que dejarlo en las manos de él, que al final de cuentas, será quien dará la cara por lo que suceda.
Costa Rica pensó que lo correcto era darle seguimiento al proceso. Eso es una arma de doble filo. Porque si bien puede resultar que lleguen en ritmo para el 12 de agosto ante Honduras o bien lleguen sobresaturados de fútbol para ese encuentro.
Todos queremos ver triunfar siempre a la Bicolor y aunque todos queremos ver a Honduras en el Mundial. Está claro que tenemos que comenzar a cambiar nuestra mentalidad, y ser como los poderosos aspirar a ganar todo, pero después de tantos tumbos que hemos dado, tenemos que ser realistas y saber que la cultura de nuestros jugadores no está preparada para apostarle a todo, sino un sólo objetivo, que claramente es el que todos queremos: ir a una Copa del Mundo.
Lo único que podemos hacer en este momento, es no desmayar en nuestro apoyo a la Selección. Señalar lo que nos parezca incorrecto, pero hacerlo con respeto, porque como dijo Benito Juárez. “El respeto al derecho ajeno es la paz” y eso mismo es lo que necesitamos para no perder la cabeza: tener paz.

Durante todo el proceso de Reinaldo Rueda, nunca había visto tan inferior a un equipo hondureño que su rival, que el miércoles 10 de junio cuando jugamos ante El Salvador.
Ese partido, si pudiera lo borrara de mi mente y lo sacara del archivo de mi memoria para olvidar la pesadilla de los últimos minutos donde claramente El Salvador nos sometió como ningún equipo lo ha hecho en el “fortín” del estadio Olímpico.
Veo el video varias veces y por ningún lado entra por mi mente que la Bicolor fue mejor o simplemente igual que su rival, ese gol del ariete histórico Carlos Pavón a la larga se puede convertir en el de la clasificación al Mundial.
He visto muchos procesos eliminatorios, y este es el primero que me toca en mi corta carrera de periodista, vivirlo como tal, ya que los anteriores lo hice como hincha, como aficionado. Y viendo los toros más cerca de la barrera (por gracia de Dios) me hace ver muchas cosas que los queridos aficionados no ven.
Reinaldo Rueda ha manejado este proceso con mucha planificación y esmero, ha tratado de hacer todo lo que está a su alcance y poniendo el mayor de sus conocimientos como entrenador, aunque por eso no quiere decir que está exento a cometer errores, así como todos nosotros en la vida.
El técnico colombiano ha fallado, es cierto, pero no creo que sea justo comenzar a despotricar, y querer desestabilizar este proceso diciendo que se vaya y cuántas mentiras más, así como señalarlo públicamente con rencor y rabia como lo hizo mi compañero colega Russel Ramos, a quien he saludado un par de veces y tengo muy buen concepto de él, pero creo que se pasó y me parece que no será recordado como el periodista que le dijo las “verdades” a Rueda, porque hay asuntos que no le corresponden a don Reinaldo como el caso de las concentraciones en Miami, eso es parte administrativa que ha pedido, si no se pudiera, seguramente le dirían que no.
Lo del apoyo de los medios, es cierto, ha habido una unificación para hacerlo, pero esto es libre expresión y cada uno tiene derecho a hacerlo como le parece y como le dictan las normas, si algún medio no ha criticado es porque no ha querido, tenemos libertad de expresión.
En mi caso, he criticado muchas veces a Rueda por este blog, y tengo ese derecho como periodista, así como en el marco de respeto permito que lo hagan los queridos lectores.
Han habido críticas, aunque yo no creo en eso de las críticas “constructivas” y “destructivas”, crítica es crítica y cualquiera tiene la misma finalidad: señalar errores, todo depende a quién se critique, de cómo lo tome él lo destruirá o le ayudará, en el caso del señor Rueda, por su personalidad quiero creer que a él le construirá.
Me parece que tenemos que ser justos con Rueda, él tiene mucho porcentaje de culpa, sí, pero tenemos que ver la actuación de los jugadores, esa apatía que muestran o simplemente desconcentración pensando en cualquier otra cosa, menos en la Selección.
Dani Turcios dio declaraciones diciendo que “no le interesa las críticas”. Es increíble que un jugador no se preocupe cuando le dicen que están haciendo las cosas mal. Si bien es cierto, no somos futbolistas, sabemos cuando lo están haciendo mal, eso está a la vista. Uno no necesita ser mecánico para saber que su automóvil está fallando en algo. Los grandes directores de cine, tratan siempre de corregir los errores que les hacen los críticos cinematográficos, se preocupan por no volverlo hacer y no puede ser que venga y diga que no le importa, sí las esperanzas e ilusiones de todo un pueblo están cifradas en su accionar dentro del campo.
Ese tipo de actitudes, ese desinterés por lo que diga la gente y los medios, esa apatía hacia los temas de la Selección y confiarse de sólo su talento es lo que nos tiene así, jugando de esa forma tan mal.
Honduras jugando de esa manera, está más cerca de la derrota que del triunfo. No debemos alarmanos y correr a juzgar al entrenador, quien él mismo acepta las críticas, sino señalar y corregir, sin rabias ni resentimientos, sino con amor al país, esperando que Rueda reaccione y que los jugadores lo hagan aún más, que despierten y no nos vayan a dejar con la ilusión de ir al Mundial nuevamente entre cenizas.

Desde la derrota de la Bicolor el sábado ante Estados Unidos, la tensión entre los aficionados ha 4crecido ya que eso nos hace perderle pisada a las demás selecciones en la carrera rumbo al Mundial de Sudáfrica 2010.
Y es que todos esperábamos ver a Honduras triunfar en un marco espectacular de público en Chicago, sin embargo nos topamos con un equipo más fuerte en la zaga, con frialdad en el medio y una hambre terrible de ganar. La hazaña de 2001 no se pudo lograr.
Pero démole vuelta a la página de este libro, porque ahora tenemos que enfrentar a El Salvador que viene de vencer a México. Los hermanos salvadoreños están emocionados por su triunfo ante los aztecas, pero me temo que esa alegría les puede durar poco porque Honduras saldrá con todo a ese partido, al menos eso es lo que tiene que mandar a hacer Rueda a sus muchachos, a quien se le están complicando un poco las matemáticas con ese triunfo de Costa Rica y el hecho que los cuscatlecos ya se metieron en la pelea.
Lo que tienen que hacer los seleccionados es salir a esa cancha del estadio Olímpico, ponerle muchas ganas, cambiar de actitud y siempre ir al frente para que el miércoles logremos celebrar un triunfo de la Bicolor, porque en estos momentos lo único que nos tranquiliza es un ¡triunfo!

Me ha tocado conversar y compartir de cerca con aficionados hondureños cuando la Selección está en Estados Unidos y ver a su representación nacional para ellos no tiene comparación ni precio.
Muchos catrachos dejan sus trabajos, sus estudios y sus obligaciones por ir a observar por un momento a sus ídolos al hotel, tomarse fotos con ellos y que les autografíen las camisetas. Viven con enorme pasión la llegada de la Bicolor, sienten que les traen un pedacito de la tierra que tanto aman, se visten orgullosamente con los colores nacionales y les desean toda la suerte del mundo a nuestros muchachos.
Y es que cómo no, si viven lejos de su patria, en una nación con otras normas, otras costumbres, con la frialdad de la mayoría de norteamericanos, sin un “qué ondas loco”, “todo tranquilo” o “ahí nos chequeamos”, frases típicas de los catrachos, que aunque no suene muy educado, es parte de nuestras raíces, de nuestros pueblos, de nuestra cultura y ese calor humano que recibimos cuando caminamos por las calles, escuchando las ocurrencias de los vendedores y uno que otro chiste que se cuentan por ahí, además del olor de las riquísimas baleadas.
Es por eso, que el Soldier Field, el sábado tiene que llenarse de hondureños, tenemos que demostrarle al mundo que todos los que nacimos en esta tierra nos sentimos orgullosos de ella, que nos uniremos como hermanos, que el llanto de uno será el llanto de todos, y que el gozo de uno, será el de todos, que los norteamericanos sientan la fuerza de este país, que sientan el agobio de los hinchas hondureños, que esa pasión se desborde y que EUA vuelva a caer a nuestros pies como en 2001.
La Bicolor tiene que sentir el aliento de su gente, que Chicago sea como San Pedro Sula, La Ceiba o Tegucigalpa, que sea como su casa, que el Soldier Field no los asuste, más bien que los emocione. Espero que ese estadio esté repleto de hondureños, y aunque en esta ocasión me toca ver el juego desde afuera, desde acá más de 7 millones de catrachos vamos a tener nuestro corazón en esa tierra del norte.

No se borra de mi mente en mis primeros años ejerciendo como periodista allá por el reciente año 2005, específicamente en el torneo Apertura 2005-2006, cuando Wilson Palacios anotó aquel golazo a Marathón en la final y ese gol le dio el título a los albos en aquel entonces. Unos días después visitó nuestra sala de redacción para celebrar la navidad con un gorro de Santa Claus. Tampoco puedo olvidar cuando en su último torneo en Honduras, el Apertura 2006-2007, cuando le anotó aquel golazo también a Marathón, pero esta vez del torneo regular, desde el mediocampo para dejar sin aliento a Mauricio Nani. Previo al juego fui al hotel Copantl, donde se encontraban concentrados los olimpistas y “El Mago” me ayudó a hacer malabares con naranjas para preparar una de nuestras portadas. Así como tampoco se me olvida todas las veces que hablé a la oficina de su madre, doña Orfilia Palacios para buscar alguna nota exclusiva de sus hijos. No olvido sus carcajadas, sus risas y sus ocurrentes respuestas. Qué momentos esos de la familia Palacios.
Sin embargo ahora, todo cambió, el flagelo de la delincuencia le arrebató a doña “Orfe” la vida de uno de sus vástagos, Edwin Palacios, un niño de 16 años con mucha ilusión de jugar al fútbol y seguir el buen ejemplo de sus hermanos. Aquellas risas y amenas pláticas cambiaron por llanto y desolación, no existe imagen que me partiera más el corazón que ver a doña “Orfe” llorando, implorando por su hijo, qué desgarrador. La inseguridad de este país le quitó una parte de su alma, de su vida. Ahora ya no se puede hablar con esa noble señora sin que sus lágrimas no nos conmuevan.
Wilson no es el mismo. Es notable su amargura por esa irreparable pérdida en su vida. Su actitud es diferente, su silencio es sepulcral con los medios de comunicación y qué lástima que el buen momento que atraviesa en el Tottenham, contraste con su mal momento personal y que no pueda ser compartido con sus hinchas y con quienes tanto lo admiran.
“Harry Potter” es quizás en este momento el mejor jugador del país, tiene todo lo que un entrenador pueda desear y es tan querido por los técnicos que su relación ha ido más allá de lo futbolístico.
Mientras tanto el gobierno no se ha pronunciado por este caso, ha hecho caso omiso a la situación de la familia Palacios y ese hambre de continuismo le ha hecho olvidarse del momento que atraviesa uno de los mejores embajadores en la actualidad en Honduras.
Sólo nos queda orar a Dios por esta situación en el país. Por muchas cosas que pasan, corrupción, inseguridad, terremotos y epidemias, todos los males nos están golpeando y no es posible que nuestra única anestesia (el fútbol) para este dolor, tampoco la respeten y se metan con nuestros ídolos y sus vidas.
Honduras tiene que orar por la paz en la familia Palacios, por la resignación de doña “Orfe”, porque la sonrisa vuelva a su rostro, porque sus carcajadas vuelvan a contagiarnos y porque la satisfacción de ver triunfar a su hijo en la mejor liga del mundo le den esa fuerza que ha perdido durante todos estos meses.
Wilson y familia, sé que toda Honduras está con ustedes, y yo, así como muchos hondureños, le pediré a Dios fortaleza para ustedes, y espero que toda mi tierra lo haga también. Mi más sinceras condolencias y que el Señor les dé fortaleza.
Me causó risa y mucho asombro la reacción que tuvo Ramón “Primitivo” Maradiaga el día martes 19 de mayo cuando fuimos a reportear a la sede del club, al momento de abordarlo, inmediatamente dejó de dar entrevistas cuando llegué yo y puse mi grabadora.
Luego, no sé que pasó, rectificó por algo que quizás pensó, que sólo él sabe y me estrechó la mano y me dijo: “no es por usted, es que tengo que hacer algo”, después volvió y nos dio la entrevista a los medios que cubríamos la fuente. Fue jocoso, pero a su vez me deja una lección la actitud de Maradiaga.
En el pasado, antes de ejercer en el periodismo deportivo, era un hincha como todos, apasionado y de discutir por todo, de amar mi Selección como un todo y por supuesto, como muchos o casi la mayoría de hinchas, “criticón” en algunas veces hasta sin pensar, como me sucedió en el caso de Primitivo.
Sin conocer mucho, lo tenía catalogado como un entrenador “terco” y que no se salía de su esquema. Ahora que tengo un poquito más de entendimiento de fútbol y las situaciones que lo rodean, puedo dicernir y opinar que Ramón Maradiaga es una persona que reconoce sus errores, que ha evolucionado como ningún entrenador y lo que hizo de regresarse y volver a dar entrevistas es un pequeño detalle que habla mucho de él.
Las palabras de “Primitivo” me hacen pensar que Real España es un equipo que tiene bien cimentadas las convicciones para llegar a convertirse en el nuevo campeón de Honduras. Tiene la fórmula para ganar, la transmite bien y lo único que creo que separaría a la Máquina del título es que sus jugadores no capten o bien no cumplan con lo que Primi les encomiende.
La experiencia de este entrenador y su tenacidad es una carta de garantía que Olimpia no tiene, a pesar de que sé que Juan Carlos Espinoza es un buen entrenador, pero de todos es sabido que con menos de la mitad de la experiencia de Ramón.
El duelo en la cancha será parejo por la calidad de ambos planteles, con jugadores de mucha calidad. Pero sin duda alguna, en los banquillos veo al Real España con más casta de campeón. Y aunque respeto mucho a Olimpia, como institución y equipo grande que es.
Aunque en una final son 90 minutos o más, los que deciden al monarca y quienes celebraran. Para mí es favorito el Real España, pero como dice Chelato, “nunca se sabe”.
Hablar de fútbol en estos momentos de alerta por la gripe porcina, quizás es como para salir por un momento de la alarma y preocupación que genera esta epidemia que se está propagando por el mundo, y por la cual lo único que le puedo pedir a estos lectores es que tomen todas las medidas de seguridad que se anuncian en los medios de comunicación.
Hablando de fútbol, por muchos años el Club Deportivo y Social Vida, se ha mantenido en primera división, de hecho la historia registra que nunca ha descendido. Y quizás sin un buen conteo y así a groso modo puedo decir que llevan aproximadamente más de 10 años luchando por esa permanencia, si más no recuerdo fue allá por el año de 1998 que el atacante Marvin Brown los salvó en aquel partido de desempate con el Real Maya y casi 10 años atrás en 1989 se salvó después de jugar una triangular de descenso con el Sula y Curazao.
Si bien el Vida es un equipo al que mucha gente en la bonita ciudad de Honduras, La Ceiba, creo que no tiene ningún mérito para continuar en la división de honor del fútbol catracho. No comprendo como si es un equipo de tradición, no pueda existir un empresario en esa linda ciudad puerto que pueda apoyar al máximo al equipo y entregue todo por esa linda ciudad puerto que pueda apoyar al máximo al equipo y que todo ese cariño lo convierta en trabajo para ayudar el club.
La gestión de Carla Dip no fue lo mejor que le pudo pasar a los “cocoteros” ella una de las principales culpables de la situación del club, sin embargo no la culpo por lo hecho en su trabajo como presidenta, sino por atreverse a tomar un cargo que no es lo mismo que dirigir un equipo de mujeres de una liga burocrática y aunque no dudo de su capacidad de administrar instituciones, en el fútbol es diferente, se necesitan estrategias de manejo de planteles, de personas complicadas como los futbolistas y entrenadores, además que se tiene que tener la cabeza fría para no dejarse envolver por palabras de un entrenador como Alberto Romero, quien sólo pudo conseguir un triunfo en el torneo anterior y aún así lo mantuvo hasta el final.
Dip es entusiasta, es dinámica y pueda que conozca de fútbol. Pero presidir un equipo requiere de ciertas artimañas que no son malas, sino de controlar situaciones que imagino que ella no lo pudo hacer. Está claro que dirigentes como Pedro Atala, Rafael Ferrari, Mateo Yibrín y Yankel Rosenthal, además de su capacidad para administrar empresas, conocen como tratar algunas situaciones que ella quizás no sabe.
Es por eso que debió pensar mejor para tomar las riendas de un equipo que siempre tiene problemas económicos, de patrocinadores y de logística. No fue la mejor idea la contratación de Nahún Espinoza, a quien considero un técnico con capacidad, sin embargo, por su carácter hay que darle las herramientas necesarias para trabajar y en el Vida seguro que no las tenía.
El otro culpable de la mala situación del conjunto rojo, es el argentino Alberto Romero. El gaucho se ganó el derecho a piso después de ganar el torneo de Copa de 1996 y el título del torneo Clausura 2001 con una gran generación de jugadores como Rambo de León, Edgard Álvarez, Mario Beata, Óscar Bonilla y Juan Manuel Cárcamo. Después de eso tuvo tres fracasos en igual número de oportunidades al venir a Honduras. Romero le prometió a Dip que llevaría a Argentina a Román Rubilio, quizás eso hacía que lo retuvieran tanto tiempo. El mérito de campeón y su capacidad como entrenador no la puedo cuestionar o pretender dudar de ello, pero lo que si es cierto, que en el país existen varios con mejores conocimientos que él.
Ese fue el pecado más grande que pagó el conjunto rojo. Y ahora, aunque no comparto las palabras de Edwin Pavón, entrenador del Real Juventud, es ese equipo quien tiene el mérito de continuar en primera división debido a la campaña que han realizado a pesar de tener que superar muchas adversidades.
Desde cualquier punto de vista de donde se quiera ver, Honduras está tomando un buen rumbo futbolísticamente. Aunque muchos critiquen (en algunas ocasiones yo lo hice) a los directivos del fútbol nacional, especialmente al presidente de la Federación de Fútbol, Rafael Callejas, pienso o más bien analizo, que su gestión ha sido de más aciertos que desaciertos.
Si bien hay muchas cosas que se han hecho mal a lo largo de muchos años, en los que quizás yo no fui testigo por no estar en el medio, pero ahora que estoy muy de cerca del fútbol me doy cuenta que lo importante en un cargo como ese son los resultados y la actual Federación los ha tenido.
Honduras ha conseguido clasificar a todos los eventos magnos en su categoría. Mundial Sub-17 (en Corea 2007), Mundiales Sub-20 (2, en Holanda 2005 y Egipto 2009) y Juegos Olímpicos (Beijing 2008), ahora sólo resta el Mundial mayor en Sudáfrica 2010 y parece que la Bicolor se enfila hacia esa tan ansiada clasificación.
Aunque por todos esos logros, no quiere seguir que todo lo han hecho bien, errores siempre se cometen, sin embargo el margen ahora es menor y aunque quizás la gran parte de este éxito es debido a la cultura de la planificación que el país está adoptando de la mano de Reinaldo Rueda, quien creo que no improvisa ni siquiera la forma de levantarse de su cama, también se le debe reconocer a los federativos ya que han sabido dar ese apoyo sin condición a este cuerpo técnico.
Creo que hay cosas que se deben mejorar e incluso se deben pensar bien. A muchos no nos parecen las concentraciones en Miami por todo el gasto que representa eso para la Federación y por el aislamiento que tiene la Selección. Pero nuestro estratega Reinaldo Rueda no podrá tener excusa ya que ha tenido todo lo que ha pedido, incluso ir hasta Colombia a prepararse no fue tan barato y me parece que acá en Honduras hay lugares para aislar la Selección si eso es lo que se pretende.
Pero el objetivo de mi columna no es para mencionar las cosas que no me parecen, sino más bien de exaltar las cosas buenas que se han hecho y sobre todo felicitar a los jugadores que militan en las diferentes categorías por aprovechar ese apoyo que se les ha brindado.
Hasta el momento creo que estamos caminando bien, de hecho la Sub-20 es un ejemplo claro como se deben manejar los procesos ya que ellos son la base de los mundialistas en Corea 2007 en la justa para menores de 17 años. Y también deseo felicitar al técnico Emilio Umanzor quien ha cumplido una gran labor y está a las puertas de hacer historia al ser el primer entrenador hondureño en clasificar a la Selección en dos distintas categorías.
La idea es que se siga caminando de esta misma manera y corrigiendo los errores para minimizar ese margen de error.
David Suazo lesionado, Edgard Álvarez y “Pery” Martínez en sus clubes, pareciera un panorama sombrío para la Selección que tiene un duelo importante como el que será ante Trinidad y Tobago el 28 de marzo en Puerto España y posteriormente ante México el 1 de abril.
Sin embargo, Rambo de León está de vuelta y tanto Ramón Núñez como Amado Guevara y Wilson Palacios atraviesan un gran momento en sus clubes. Así que está todo listo para el partido ante los caribeños y norteamericanos que serán claves para las aspiraciones de la Bicolor, habrá que jugárselas con lo que tenemos que considero que es un buen grupo para hacer frente a estos encuentros.
Con este tema de Edgard y David, me da mucha lástima como muchos hondureños han aprovechado para despotricar en contra de los dos futbolistas hondureños. Es increíble como la mayoría de los comentarios es para decirles antipatriotas, vendepatrias y en el caso de Suazo dicen que ya no sirve y que se lesiona sólo para la Selección.
Me da tristeza como mis compatriotas sacan deducciones irracionales. Suazo está lesionado, tiene una grave lesión de meniscos que quizás lo alejen de la cancha unos cuatro meses y aún así le echan la culpa de la lesión. Por favor, Suazo se incorporó a la Bicolor previo al juego ante Costa Rica el 11 de febrero, cuando VENÍA RECUPERÁNDOSE de un desgarro muscular y por haber jugado ese partido, recayó nuevamente.
En el caso de Edgard, es una decisión personal que debemos respetar. Ha vestido en numerosas ocasionesla camisa de la Bicolor y siempre la ha defendido con pundonor. En Brasil nadie criticó a Kaká cuando no quiso participar en la Copa América en Venezuela 2007 porque QUERÍA DESCANSAR. Él sigue siendo querido por la hinchada brasileña. Y poniéndose en los zapatos del jugador, su renuencia es justificada, pasa por un buen momento y muchas veces lo han traído sólo para ver los encuentros. Eso no puede ser posible.
Rueda se molesta porque los futbolistas dan fuertes declaraciones, e incluso dejó por fuera a Rambo de León por mucho tiempo por eso y ahora al partir sale con el “Que Dios, la Patria y el pueblo lo juzgue”, seleccionador, eso no es justo.
Así como no es justo que los mismos aficionados cuando Suazo fue traspasado al Inter, cuando viene con la Selección y con su ayuda le ganamos a México, Canadá y Jamaica lo adulaban e idolatraban diciendo los “Suazo, eres grande y pones en alto el nombre de Honduras”, “Me siento orgulloso de ser hondureño por lo que hace Suazo en Italia”, “Se me rodaron las lágrimas al ver a Suazo presentándose con la camisa del Inter en su mano”, son sólo algunos de los elogios que recibió. No es posible que seamos tan extremistas y nos pasemos de un zarpazo al otro lado diciendo toda clase de improperios en contra del atacante del Benfica cuando no es su intención lesionarse.
Ellos representan dignamente al país en el exterior, sino recordemos que cuando Inter de Milán fue campeón, Suazo llevaba colgado el Pabellón Nacional. Álvarez perdió su trabajo en el Livorno por venir a un partido que no le dieron permiso en el equipo y por jugar con la Bicolor, Pery paga sus pasajes desde China y llega en taxi a la concentración.
Haga un análisis y piense. ¿Usted perdería su empleo por servir a su país? ¿Pagaría 5 mil dólares o más por un pasaje por venir de urgencia a representar a su nación? ¿Se siente tan orgulloso cuando obtiene un logro y grita que ¡Viva Honduras!?. Antes de juzgar a estos buenos hondureños creo que tenemos que ponernos la mano en el corazón y analizar que hacemos por nuestra patria.
Le pido a la hinchada hondureña que no sea tan injusta con Suazo, que recuerden las muchas veces que ha vestido la camisa de Honduras y lo ha hecho con honor en un Mundial Sub-20, en unas Olimpíadas y en tres eliminatorias. Así mismo creo que también se debe recordar lo mismo de Álvarez, en las mismas competencias de Suazo. Guardemos esa emoción de decir toda clase de cosas en contra de Suazo y Álvarez y dejemos esa energía para apoyar a la Bicolor.